Lucía: Detrás de la caja marrón.
Diego: -con asombro- ¿Pero, tú no ibas a por los niños?
Lucía: – riendo- Sí, pero quería verte un ratito a solas.
Diego: -Sentándose junto a ella -Ah, o sea, que estamos otra vez en la fase pasión.
Lucía: Gracias por la cena de anoche. Y, quiero que sepas que no eres ningún garrulo.
Diego: Ya. ¿Aunque no me acuerde de los aniversarios?
Lucía: -riendo- ¡Y eso qué más da! Todos los días que hemos pasado juntos han sido especiales. Todos. Tú, yo, los niños… ¡quién nos lo iba a decir cuando nos volvimos a encontrar!.
Diego: Ese día tuvimos suerte.
Lucía: Mucha. ¿Tú sabes la de gente que pasa por la vida sin tener esa suerte? ¿Sin tener tantos días felices como tú y yo? Pues eso, eso es lo que importa. No los aniversarios.
Diego: Ya, pero tú bien apuntaos que los tienes.
Lucía: En mi diario, ya te lo dije.
Diego: Pero, como no me quieres decir dónde está el diario…
Lucía: -con gesto pícaro- En el armario, en la caja azul de flores.
Diego se levanta de la silla.
Lucía: -con los ojos empañados- ¡Diego! Te quiero.
Diego: Y yo a ti.
26.2.10
Ese día tuvimos suerte.
Subscribe to:
Post Comments (Atom)

0 personas han opinado:
Post a Comment